Lectores y escritores activos: LOS NIÑOS


Se dice que en nivel inicial no se aprende a leer y a escribir, que lo niños recién en primaria comienzan con estos procesos, se dice que no pueden leer porque no entienden saben las letras, se dice, se dice y se dice. Se dicen tantas cosas, pero qué es cierto y qué no, sería la pregunta principal. Muchas veces la gente piensa en el niño como alguien que no escucha, que no sabe escribir, “que hace solo garabatos”, que no habla. Pero lo que los adultos no entienden es que desde que el niño nace escucha lo que los demás hablan, lo que le cantan, lo que les leen y al mismo tiempo va adquiriendo el lenguaje, empieza a escribir desde la primera vez que toma un lápiz y hace como dicen los adultos “un garabato”, lo que los adultos no saben es lo que para ellos significa ese “garabato”.


En este artículo voy a ir desarrollando algunas de las dudas que surgen a la hora de pensar al niño como un lector y escritor activo, veremos las formas en la que las docentes deben actuar a la hora de ser las mediadoras de estás prácticas y como se llevan a cabo las prácticas de lectura y escritura en el nivel inicial.

El poder del lenguaje

“Los niños llegan al jardín con diferentes grados de apropiación del lenguaje”[1], saben que con el lenguaje pueden transmitir significados y comunicarse. La mayoría sabe que a través de las prácticas sociales (hablar, leer, escribir y escuchar) puede satisfacer sus necesidades, influir sobre el comportamiento de los demás, relacionarse con otros, identificarse, crear mundos imaginarios, comunicar conocimientos, etc.

La construcción del lenguaje es un proceso de aproximaciones sucesivas, es un proceso de construcción de conocimientos que permanentemente son puestos a prueba y duran toda la vida. Estas prácticas deben tener un propósito comunicativo real, que les permita descubrir el poder del lenguaje, donde los chicos encuentren razones significativas para hablar, escuchar, leer y escribir.

El docente como mediador

Es necesario de las intervenciones del docente para promover esa construcción de las prácticas sociales. Hay que ver la forma en que se presenta el contenido para generar un espacio y un tiempo en el cual las practicas sociales sean habituales en la sala, es decir que estén en la cotidianeidad del jardín, para ello debemos plantear situaciones problemáticas donde se provea de la información necesaria para que los niños puedan resolverlas con ayuda del docente. Es necesario construir una comunidad de lectores para desarrollar el gusto lector, para que ellos al recurrir a los textos puedan hacerlo como fuente de información, para encontrar datos o para encontrar instrucciones sobre algo y también para entretenerse y disfrutar de un cuento o de una poesía.

Los niños incorporarán las prácticas de lenguaje en la medida que el docente permita incorporarlas a diario en la sala, brindándoles la oportunidad de leer y escribir a través de él. Hay que brindarles a los niños diversidad de situaciones con diversidad de textos. En el jardín debemos propiciar la participación en la organización y funcionamiento de la biblioteca para que estás prácticas estén incluidas en el día a día del jardín.

Prácticas de lectura y escritura en el nivel inicial

¿Se aprende a leer y a escribir en el nivel inicial? Si, pero no de forma convencional y que no sea de la forma convencional no significa que los niños no sepan leer y escribir, sino que todo lo contrario. “Los niños inician su aprendizaje en los más variados contextos, porque la escritura forma parte del paisaje urbano y la vida urbana solicita continuamente el uso de la lectura[2]”. A diario los niños se encuentran con carteles, envases de juguetes o alimentos, ven la televisión, ven leer a un adulto el diario, ven escribir a las docente en los cuadernos, a diario los niños ven el lenguaje y sus diferentes prácticas, por eso podemos decir que el niño antes de ingresar al jardín ya tiene una idea (saberes previos) de lo que son las prácticas del lenguaje. A medida que los niños tengan un contacto directo con los textos irán enriqueciendo y construyendo su conocimiento.

El objetivo del nivel inicial es incorporar a todos los alumnos como practicantes de la cultura escrita.“Supone apropiarse de una tradición de lectura y escritura, de una herencia cultural y construirse como miembros de una comunidad de lectores y escritores[3]”.

Pero no debemos olvidar lo que debemos entender a la hora de enseñar a leer y escribir en el jardín de infantes: “Cuando decimos que desde muy pequeños los niños pueden iniciar el proceso de comprensión de la lectura y la escritura decimos en realidad que ya se están alfabetizando. Por eso, y porque además resulta un contenido valioso desde el punto de vista cultural, el jardín debe asumir un compromiso alfabetizador. Pero este compromiso no debe confundirse con la producción alfabética. No significa estipular niveles de logro por salas o edades, ni adquirir la alfabeticidad del sistema al egreso del jardín. Supone trabajar los contenidos de manera sistemática y con propósitos claros. Enseñar desde las posibilidades de los niños para su transformación[4]”.

Para concluir quería compartir una frase de Yolanda Reyes:

“Yo creo que lo único que tendrían que hacer es dar de leer a los niños, ofrecerles todos los géneros literarios, y todas las posibilidades de lectura, para mirar, probar, crear... Saber que además de los libros, los adultos somos el texto por excelencia de los pequeños: un cuerpo que canta, una mano que señala caminos, una voz que encanta, y que ayuda a construir la propia voz. Permitir lecturas imprevistas y espontáneas, y sencillamente darles la posibilidad de elegir libros, dejar los libros allí. No es necesario hacer millones de actividades. Miren a los niños, lean lo que ellos escogen, léanlos cuando están escogiendo y van a aprender muchísimas cosas sobre la condición humana”.




Micaela Santander

VIDEO CONFERENCIA: EMILIA FERREIRO - ALFABETIZACIÓN 

VIDEO CONFERENCIA: YOLANDA REYES - LECTURAS EN LA PRIMERA INFANCIA
https://www.youtube.com/watch?v=WDkHPLWvh4Q



[1] Bello, Adriana y Holzwarth, Margarita. “Enseñar las prácticas del lenguaje en nivel inicial”
[2] Ferreiro, Emilia (1998). “El espacio de la lectura y escritura en la educación preescolar”.
[3] Lerner, Delia (2001)
[4] Molinari, M. C. (2000: 19-20)

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